lunes, 10 de octubre de 2011

Neuchâtel, veinte años después (1991 - 2011) 1ERA PARTE


poco de distancia para poder  hilvanar recuerdos y sopesar el aprendizaje alcanzado, trayendo al presente la experiencia, es por eso que nos hemos  acercado a quienes fueron los  responsables de que la empresa fuera un éxito.
Los Polifonistas en la Iglesia de Bremgarten
Cruz Rafael Cabrera Colón nos recibe en su hogar para conversar sobre  ello, le observamos y vemos a un hombre que desde pequeño ha estado acostumbrado a vivir  con la música pues, la lleva en sus venas dado que pertenece a la casta de los Cabrera Colón donde es muy difícil no encontrar talento indiscutible, dotado de una disciplina y un nivel de exigencia increíbles, busca como resultado siempre la Excelencia en cada tarea que emprende. Este Físico egresado de la UCV comparte su pasión por la Música con el amor por su Familia, pero sin duda la huella que deja la ciencia ha modelado su carácter de observador acucioso, crítico y metódico, cosa que se evidencia en cada ensayo al  montar una pieza.
Definitivamente honesto, otro aspecto poco conocido de él aflora al contarnos  cómo fue que lograron ganar dos premios en una competencia tan  rigurosa como el FESTIVAL CHORAL INTERNATIONAL DE NEUCHÂTEL en Suiza, tenemos ante nosotros a un soñador, uno con los pies bien puestos sobre la tierra. Al observar estos recuerdos cual fenómenos cuánticos podemos   sentir la emoción, las expectativas propias y ajenas y sobre todo la fortaleza  de un grupo de  personas capaces de mover  el mundo por su sueño.  Adentrémonos pues para saber qué  significo para estos venezolanos ser los merecedores del  Primer lugar del Premio del Jurado para Coro Mixto  y del Gran Premio del Público.

LA AVENTURA  INICIA

Antes que nada recordemos que "el Festival Internacional de Coros de Neuchâtel se lleva a cabo cada dos años desde 1985. Este concurso de canto coral está reservado exclusivamente para agrupaciones aficionadas y son juzgadas por un jurado internacional compuesto por personalidades en el mundo de la música. El nivel cualitativo de los coros es alto y se evalúa de acuerdo a criterios y requisitos particularmente exigentes. El FCIN reúne algunos de los mejores coros amateurs de fama internacional", se puede leer en la popular página Wikipedia.
Desde el inicio la prensa  favoreció el carisma y talento
En 1991 reunió a 13 países,  para competir entonces en 4 categorías: Chœurs de Dames (Voces Claras), Choeurs Mixtes (Voces Mixtas), Choeurs de Jeunes (Coro Juvenil) y Choeurs de chambre (Coro de Cámara); el continente Europeo estaba bien representado: Alemania, Hungría, Polonia, Bulgaria, Estonia, Rusia, Yugoslavia y Checoslovaquia y no menos América por: Estados Unidos, Colombia, Argentina y Venezuela. Realmente resultaba abrumador a primera vista el estar rodeado de tal contingente humano. Pero dejemos que sea Cruz quien nos relate mejor los hechos:
"Primero, tengo que citar dos experiencias previas, bien bonitas: en 1983 las XIX Jornadas de Canto Coral de España, donde pudimos presentarnos en el Palacio de la Música de Barcelona entre otros escenarios y la más relevante, el triunfo en el V Concurso Polifónico Internacional de la ciudad de Ibagué, Colombia  en 1987, donde se obtiene el 1er premio de Música Folklórica y 3er lugar en Música Clásica.  Con el sabor del éxito  obtenido  estaban  claramente  comprometidos a  mayores retos. Ciertamente era un coro muy disciplinado, constituido por estudiantes de música en su gran mayoría, hombres y mujeres que  ya habían acometido la tarea de montar grandes obras sinfónicas por lo cual la auto exigencia era mayor. En esos tiempos, el coro formaba parte de la Federación Internacional de Música Coral, gracias a lo cual llegaban muchas invitaciones. Esas experiencias previas revalorizaron el buen nombre del Polifónico, cuyo fuerte siempre ha sido la música folklórica venezolana", cuenta el primogénito de la maestra María Colón de Cabrera.
Cruz tuvo palabras de elogio y reconocimiento, para quienes liderizaron ese proyecto: "Había una junta directiva muy dinámica: Gustavo López, Andrés Trujillo, Germán Méndez, Pedro Yánez, Miriam Ollarves, entre otros con muy buenos contactos, eran gente trabajadora y muy soñadora".
La preparación fue muy ardua, con jefes de cuerda muy capaces y que siempre dieron lo mejor para exigir mucho más. Fernando Lentini era el responsable de los bajos, Adalgisa y Leonor Cabrera de las sopranos; Katedrine Sánchez era la coordinadora de las contraaltos, Luis Gabriel Cabrera llevaba la batuta de los tenores.

UN BUEN CAFÉ ACOMPAÑA AL RECUERDO 

Bernardo; Leo, La Maestra; Mariela, María y Cruz
El humeante y reconfortante aroma de un café recién colado nos regresa al presente, cuando la Sra. María Cabrera “Dos”, (como le dice cariñosamente María Colón) “María”  para todos sus amigos y compañeros del Polifónico, aparece  afable con una  sabrosa merienda, intermedio que sirve para también  preguntarle a ella, quien fuera parte de aquéllos aventureros, cómo vivió la experiencia de participar y ganar, cómo  define el papel que cumplió su esposo Cruz en este éxito, se acomoda ante nosotros y alegre nos comenta: “Desde que lo vi haciendo su labor de sub-director en 1990, siempre fue súper exigente, algo que en ese momento fue determinante para ganar los premios de Suiza. Muchas personas ingresaban al Coro PRS para "viajar", pues en esa época eran comunes los viajes en los coros. Por eso, fue crucial la disciplina que impuso Cruz, luego de estos años se ve claramente el resultado.
En primer lugar, se llevaba registro de todo lo que se hacía en los ensayos. Se empezaba por la puntualidad en la hora de llegada a los ensayos, luego se evaluaba la asistencia regular y después el aprendizaje de las piezas. En segundo lugar, ya más cerca del compromiso se realizaban los temidos "cuartetos". Era un poco estresante la actividad, pues una cantidad de ítems debían ser registrados en una planilla, y luego de 4 o 5 cuartetos entonces el comité musical decidía quien estaba preparado para el compromiso de representar al país en el exterior. Recuerdo que hacíamos ensayos en nuestras casas casi todos los días. En tercer lugar, se estudiaba la situación económica de la persona pues ya que no teníamos ayuda seria, apenas alcanzaba para pasajes y los alojamientos más económicos, debíamos pedir una cuota mínima de participación a cada integrante para poder financiar el viaje. Todo ese proceso, debía tener mucho orden, Cruz y su equipo lo llevaron a cabo sin olvidar detalles, siempre supervisados por el ojo de la directriz musical de María Colón. En lo particular sentí pena en el alma al tener que partir incompletos, pues el requisito del Concurso era 28 participantes, prevaleció siempre el respeto al trabajo en equipo, aunque muchos no tuvieron la paciencia de esperar para darnos la bienvenida al regreso triunfal.
Nicolleta
Heinrika Riman
Los Reyes magos
Ya casi por zarpar, todos nos acoplamos a las normas que muchos detestaban, otros minimizaban y finalmente, entendimos que era la única vía para lograr el éxito. Luego de tanto orden y tensión, durante el largo viaje del avión tuvimos un poco de relax, no hubo quien hiciera una siestecita, todo fue echar broma y festejar la emoción de que al fin estábamos rumbo a Suiza, nos disfrazamos, cantamos, reímos, (bebimos) toda una fiesta en el aire. De nuevo al bajar, había que prestar atención a todas las indicaciones de nuestras anfitrionas. Fue de verdad maravilloso vivir momentos tan emotivos, de la mano de nuestras queridas "mamás" europeas quienes se quedaron clavadas en nuestros corazones eternamente, la muy atenta italiana Nicolleta, compañera de la intérprete políglota Heinrika Riman, una excelente maestra inigualable anfitriona quien dominaba 4 idiomas, y en un inolvidable episodio de seriedad en pleno concurso, sin querer, rompió el hielo y arrancó imparables carcajadas en el coro al anunciar la pieza "Fulía de Culamá"... Doy gracias a la vida por esos momentos, ojalá se repitan!!...
Riéndose Cruz interrumpe para afirmar que "había muchas ganas de crecer y para ese concurso se llevaron entre 30 y 40 piezas, en la cual cada uno de los integrantes del coro se  sabía a la perfección todo el repertorio, versátil y de grandes expectativas  trabajado  con ahínco donde había incluso piezas a doble coro. Además de las obras sacras y folklóricas que llevamos, era obligatoria la presentación de una canción en francés: escogimos Belle et  Resemblante de Francis Poulenc. La preparación incluyó ejercicios físicos, para mejorar la capacidad respiratoria de los coralistas" rememora el guitarrista clásico y tenor.

EL TRUNFO FRENTE AL ESCEPTICISMO

Venezuela Coronó así reseñó la prensa suiza
Primero la gente estaba como apática e incrédula  porque el viaje se veía como lejos, especialmente por el tema económico, en una Venezuela metida en programas de ajustes económicos y dificultades de todo tipo, pero a cuatro meses del Concurso, el "sí va el viaje" fue cada vez más intenso, y definió  el “si vamos” definitivo, el ritmo de ensayos se intensifico  volviéndose diario. Entonces llegó el momento de la verdad: "mi mamá y los jefes de cuerda fueron muy estrictos a la hora de convocar a los cuartetos, que se llevaron a cabo en el auditorio del Liceo Fermín Toro y en los salones del Ministerio de Educación. Resultaba que por condiciones de concurso, tan sólo podían intervenir en la modalidad de coro mixto 28 personas, más el director y su asistente, por lo cual se quedó mucha gente capaz y talentosa". Partieron un día antes de la competencia, el 4 de agosto de 1991 por la aerolínea Swissair. Luego de tres días de competencia y trabajo apasionado y cuidadosamente desplegado ante un jurado  circunspecto y un público  entusiasta, el resultado del esfuerzo, ha quedado plasmado para la posteridad y podemos  leer con orgullo en la sección dedicada a la historia del Festival en su página web:

1991
Choeurs Mixtes
1er prix Coro Polifónico Rafael Suarez, Caracas
2e prix Tallin Chamber Choir, Tallin, Estonie
3e prix Ex aequo Ars Brunnenis, Brno, Tchécoslovaquie
3e prix Ex aequo Oregon Repertory Singers, Portland, Etats-Unis
3e prix Ex aequo Veszpremi Liszt Ferenc Korus, Veszprem, Hongrie
Prix du public
Coro Polifónico Rafael Suarez, Caracas
Ada, Cristina, Gioconda y Katy bastiones del "Choeur des Dames"
Katy y Said buscan el mejor lugar
Cruz nos describe ese instante cual silogismo fantástico "nos enfrentamos a tres jurados, nosotros y ellos partitura en mano, muy temprano en la mañana. Ellos daban el “LA” y te encuentras en una situación de esas en la que nadie te aplaude. Cuando dieron a conocer los premios, primero nombraron a los coros de Oregón, a los Húngaros y a los Checoslovacos ocupando el tercer lugar compartido, el segundo lugar fue para Estonia y sólo faltaba por mencionar al coro campeón: Venezuela" afirma orgulloso el mayor de los Cabrera Colón. Nos queda claro el deseo de perfección como constante, no como una variable, ha marcado la historia misma del Polifónico Rafael Suárez.

HOY QUE DICEN AQUÉLLOS CORALISTAS ... 

Gerzain, Roxana, Gustavo, Luis Gabriel, Eloisa y Said
Gerzain Mota (Bajo-Barítono)
Con el colorido traje tipico
"Lo primero que me viene a la mente, es la palabra premio del público Lo segundo, interpretaciones magistrales. Fue una experiencia extremadamente gratificante, después de tantos ensayos y trabajo. Fue lo mejor que nos pudo haber sucedido.
Hubo que escoger personas que tenían que saberse las piezas, con los ojos cerrados, para poder llegar a la excelencia musical.
Recuerdo piezas como Belle et resemblante, el Seis Perreao, pieza en la cual tuve que participar con Eloísa Pérez Olarte como bailarín.
A modo personal, siempre he dicho que el PRS es el mejor de Venezuela, sin desmérito a otros coros. Y eso me ha mantenido aquí y no cantaré con otros".
Katedrine Sánchez (Contraalto):
"Recuerdo que ganamos, que el trabajo que hice por dos años, en los cuales falté a la universidad y en los que peleé mucho con Cruz y Gioconda valieron la pena, porque nos trajimos el título.
Eso era levantarse, ensayar y volver a ensayar. Yo era jefe de cuerda de las contraaltos, debíamos trabajar en equipo. Revisar cada notica, una por una, luego de dos en dos hasta que todas se la sabían.
Había cuartetos y octetos, en los cuales se determinaba sí te sabías la pieza, sino era así, no podías ir. El dinero de la Cancillería llegó cuando nosotros estábamos regresando y María Colón nos llamó para decirnos que regresaríamos el año siguiente, para demostrar que éramos los mejores.
Recuerdo que yo me iba a casar y dije que no tendría dinero para acompañarlos, pero todo el coro me dijo que debía ir.
EntliczEk, Mata del Ánima sola fueron las obras que más me gustaron".

La Familia Cabrera Colón
Leonor Cabrera Colón (Soprano):
"Fue un aprendizaje para todos los que creíamos y los que no creían en el trabajo de este grupo. Fue un orgullo sentirse venezolano, cantando música de todos los tiempos, de todos los países.
Casi todos éramos muy jóvenes, todos nos trazamos metas altas y ensayamos muy fuerte.
Recuerdo la emoción, la satisfacción del deber cumplido.
El EntliczEk fue la pieza que nos llevó al triunfo. Mi madre le dio la interpretación correcta a esa pieza polaca, la hicimos como un juego de niños al estilo Arroz con leche o Dónde está la llave.
No sólo fue leer las pepitas, sino interpretarlas, aprender a cantar con el compañero, aprender a trabajar en grupo, fue un reto enorme. El movimiento coral venezolano valoró el premio en Suiza, y el nombre del PRS se robusteció, más de lo que estaba.
Katedrine, Mariela, Argelia y Alicia
Argelia Visáez (Contraalto)
"Fue un trabajo muy serio e interesante. La selección misma de quienes participaríamos lo fue pues, no todos podían viajar por las reglas del Concurso. Ensayábamos todos los días, incluyendo los domingos.
Una vez que nos aprendimos el repertorio, lo cantamos en cada invitación que nos hacían, para dominarlo a la perfección.
Lograr ser seleccionada fue un logro personal. En aquel entonces y ahora cuando la profesora María Colón me pidió volver al coro, considero que estoy a nivel para permanecer en él.
Fuí la intérprete oficial tanto de nuestro coro, como de otros coros hermanos del Mundo. Fue muy gratificante conocer tantísima gente. El EntliczEk, Ave María de Anton Bruckner, Ecco Morarar L´ Onde de Claudio Monteverdi, y el Ave María de Palestrina fueron las piezas que más me inspiraron en ese triunfo del PRS".

SOBRE EL HOMBRE TRAS LA BATUTA.

Hoy en día ante responsabilidad de nuevos retos
Hemos querido cerrar  esta primera parte  de nuestra reseña, dejando que propios y extraños al entorno de nuestro narrador,  nos digan cómo es el hombre tras la batuta:

César Alvarado  (Tenor): “es un hombre inusual porque es un científico y un artista, porque tiene la rigurosidad del físico y la sensibilidad de quien vive con la música, desde una exigente  pieza de música contemporánea hasta una no menos sencilla pieza  de nuestra música folklórica tradicional.
Sofía Cabrera Arias (Hija):“Pienso en mi padre y veo su sonrisa... Detrás de sus anteojos de vidrio veo sus grandes ojos Marrón claro. Mi padre es una persona admirable a mi me encanta, porque él sabe muchas cosas y cualquier cosa me la dice, de cualquier tema aprendo. Cuando tenía 10 años aprendió a tocar cuatro y otros instrumentos, pero no se dedicó de lleno en esos momentos, ahora es físico y trabaja en su profesión, pero ha retomado sus estudios de música. Junto a mi padre, todo lo sé hacer y él me inspira a seguir adelante, aunque a veces tira la toalla pensando que no puedo o que no soy capaz, a la final siempre busco hacerlo mejor y logro destacarme. Como músico, padre y profesor de matemáticas mío, es muy exigente, pero a pesar de todo yo lo quiero. Siempre exige para que obtengamos un resultado excelente, eso siempre me deja buenos resultados y sus mensajes aunque me rebelo, me ayudan tanto a mí como persona y como en mis estudios. Mi papá es un gran ejemplo a seguir, para levantarse y no dejarse vencer por ningún obstáculo”.
Mauricio Cabrera Arias (Hijo): “Además de ser mi padre, Cruz Cabrera es en la música disciplinado, siempre lo veo muy centrado en eso a pesar de que se graduó de físico él es con la música cosa aparte. Cuando se dedica a componer, tocar, dirigir, o tocar el cuatro lo hace con pasión y todo lo que se propone hacer lo hace sin importar la altura de la dificultad, de cualquier manera lo logra hacer bien. Eso es algo que siempre he admirado de él. Y eso es algo que mucha gente no tiene, se desmoronan cuando no logran hacer algo en especial, y en vez de continuar  con interés haciendo proyectos, abandonan lo que hacen. Mi padre es un claro ejemplo de ello e intento seguirlo y dejar la flojera. Y seguir haciendo las cosas con amor y pasión.”
María Colón de Cabrera (Madre): “Crucito -como cariñosamente lo llama-  como sub-director es un músico versátil  y disciplinado con un futuro promisorio como director”.

Continuará... 

Archivo fotográfico: 
Myriam Ollarves, Said Barrios, Mariela Paiva, Argelia Visáez y María Arias de Cabrera

1 comentario:

Johann Ramírez "Koori" dijo...

Hola Hola. Aquí Johann Ramírez, hijo de Vestalia Alvarez, ahijado de Cruz abrera..... y yo estuve en ese viaje con el coro; la mascota del coro me decían (puesto compartido con Delimar, hija de Leonor). Salgo tapándome la cara en la foto de la iglesia de Bremgarten de este artículo; El pequeín de 9 años, al lado de Otto y delante de Hilarión. Me encanta este artículo y remueve lindos recuerdos musicales en toda mi memoria. Esa parte de mi pasado está pintada con todo el repertorio de piezas de la época. Seguiré pendiente de la continuación. (Le diré a mimamá para escanear nuestras fotos del viaje y que las suba a su Facebook)

P.D.: Hay una foto en donde salen en traje típico "-ique- Bernardo; Leo, La Maestra; Mariela, María y Cruz".. no es Bernardo, es Fernando Lentini. Saludos.

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